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¿Es abusivo el IRPH de Cajas y de Entidades?

08 abr. 2015
IRPH

Uno de los Juzgados más activos contra los índices de referencia IRPH Cajas y Entidades es el Juzgado Número 1 de Lo Mercantil de San Sebastián, con el Magistrado-Juez de refuerzo Don Edmundo Rodríguez Achútegui, habiendo dictado multitud de sentencias en las que se tiende a la anulación de cláusulas abusivas en beneficio del consumidor.

 

 

Varias sentencias en el mismo sentido que anulan el IRPH Cajas.

 

 

Sobre el IRPH Cajas ya hay más de una treintena de sentencias en el mismo sentido. Por todas, vamos a tratar la del Juzgado Número 1 de Lo Mercantil de San Sebastián de 29 de abril de 2014.

 

En la demanda que provoca dicha sentencia, la parte actora pretendió la nulidad del índice de referencia suscrito por las partes en un contrato de préstamo con garantía hipotecaria, denominado IRPH Cajas, por considerar abusivo su funcionamiento y cuantificación, que entiende manipulable por la propia parte prestamista, no existiendo en la escritura de constitución del préstamo indicación del modo en que se determina la cuantía del IRPH y de su posible manipulación por la entidad.

 

Como consecuencia, se solicita además la consecuente reintegración de las cantidades indebidamente cobradas al aplicar el IRPH Cajas en lugar del Euribor + 1 por ciento, desde fecha de publicación de la Orden Ministerial 2899/2011, junto con costas e intereses. 

 

Así lo admite el Juez, al decir que si se pretende proteger al cliente bancario, la hermenéutica de la Orden debe ser que, por lo menos, desaparece el IRPH Cajas tras el periodo transitorio de un año desde su entrada en vigor a los nueve meses de su publicación. No obstante, finalmente fija el momento en que deja de ser aplicable al contrato en particular desde que opera la previsión contractual de aplicación del IRPH Cajas, es decir, a partir del segundo año del contrato.

 

La consecuencia es que la entidad acreedora debe reintegrar a los demandantes la diferencia entre lo que se abonó aplicando el índice anulado y el supletorio, aplicando a dicha cantidad el interés legal. El total que resulte de sumar el principal que ha de reintegrarse y el interés anterior, devengará, a su vez, interés legal elevado en dos puntos desde la fecha de esta sentencia.

 

Además es consecuencia de la declaración de nulidad que, en lo sucesivo no podrá seguirse aplicando el índice declarado nulo.

 

 

Pero la Audiencia Provincial de San Sebastián se ha manifestado en sentido contrario.

 

 

La sentencia 2/2015 de la Audiencia Provincial de San Sebastián de veintitrés de enero resuelve el recurso de apelación interpuesto por la entidad acreedora contra la sentencia dictada por el Juzgado de Lo Mercantil número 1 de San Sebastián de 29 de abril de 2014 y auto de aclaración de 26 de mayo de 2014.

 

Alega la entidad acreedora para fundamentar su recurso que el IRPH Cajas era un índice oficial, estando el modo de cálculo totalmente regulado, incluso con obligación de las entidades de crédito de facilitar al Banco de España los datos relativos a las operaciones iniciadas o renovadas cada mes para que elaborara la media del sector, siendo insostenible afirmar que ese índice pueda ser manipulado por una o varias entidades de crédito. Añade el recurrente que la supresión del IRPH Cajas ha sido consecuencia de la reestructuración que ha tenido lugar en el sector financiero español y que ha desembocado en la práctica desaparición de las Cajas de Ahorros españolas.

 

Dice la sentencia que en el momento de contratar el préstamo hipotecario se encontraba vigente el artículo 48 de la Ley de Disciplina e Intervención de las Entidades de Crédito de 29 de Julio de 1988. En el desarrollo de la misma se dictó la Orden del Ministerio de Economía y Hacienda de 12 de Diciembre de 1989 y la posterior Orden de 5 de Mayo de 1994 sobre transparencia de las condiciones financieras de los préstamos hipotecarios, junto con la Circular 8/1990 del Banco de España que las desarrolla. Sus previsiones han sido actualizadas con la publicación de la Orden ENA/2899/2011, de 28 de Octubre, cuya Disposición Transitoria Única, relativa al Régimen transitorio de índices o tipos de referencia, se establecía que los índices o tipos de referencia habían de continuar siendo considerados aptos y que el Banco de España había de continuar encargándose de su publicación, como lo había estado haciendo hasta ese momento. 

 

Es posteriormente cuando se produjo la publicación de la Ley 14/2013, de 27 de Septiembre, en cuya Disposición adicional decimoquinta se establece que con efectos desde el 1 de noviembre de 2013 el Banco de España dejará de publicar en su sede electrónica y se producirá la desaparición completa de los siguientes índices oficiales aplicables a los préstamos o créditos hipotecarios de conformidad con la legislación vigente, entre los que encontramos el IRPH de Cajas. Añade que las referencias a los tipos serán sustituidas, con efectos desde la siguiente revisión de los tipos aplicables, por el tipo o índice de referencia sustitutivo previsto en el contrato.

 

Es evidente que hasta la publicación de esta última norma, el índice IRPH de Cajas era perfectamente válido y apto para seguir siendo utilizado por los contratantes, con la finalidad de determinar el interés que en relación a la cuantía del préstamo concertado había de ser satisfecho por los prestatarios. 

 

Añade la Audiencia que no queda justificado en modo alguno que sea factible la posibilidad de manipulación del referido índice por las propias Cajas de Ahorro, aún cuando pueda tener cierta incidencia, teniendo en cuenta la forma en que el mismo se determina.

 

Tampoco puede aceptarse que dicha cláusula fue impuesta a los prestatarios, con la consiguiente falta de negociación y falta de información. Es llamativo además que la Audiencia constata que es un argumento del propio Juez, ya que esa supuesta falta de información ni siquiera fue alegada por los demandantes en el escrito iniciador del procedimiento.

 

Finalmente, señala también el recurrente que la doctrina y jurisprudencia es pacífica en que las operaciones de financiación que las entidades de crédito formalizan con sus clientes son contratos mercantiles, onerosos y sinalagmáticos, en los que el interés constituye la remuneración por el dinero prestado, cuyo cobro es para las entidades prestamistas la causa del contrato, y, en último término, la razón de su actividad financiera, por lo que, constituyendo el precio de la operación la prestación principal de una de las partes (el prestatario), no cabe duda de que el interés forma parte del objeto principal del contrato de préstamo.

 

 

Y ahora el IRPH Entidades

 

 

La Sentencia del Juzgado de lo Mercantil numero 1 de San Sebastián 9/2015 de nueve de febrero versa fundamentalmente sobre la abusividad de la cláusula que establece el índice IRPH Entidades. 

 

En ella, se sigue básicamente el mismo esquema y razonamientos que en las sentencias que anulan el IRPH Cajas, esencialmente su manipulabilidad y abusividad, pero con una importante novedad en sus consecuencias, pues se declara dicho índice nulo desde el inicio de su aplicación, por lo que el préstamo queda sin interés. Queda por tanto ver si tras la comentada sentencia de la Audiencia Provincial el Juzgado mantiene o modifica su criterio, y viceversa.

 

Mantiene la entidad acreedora que no cabe control judicial del índice IRPH Entidades, en tanto que el mismo constituye parte del precio del contrato suscrito, y además es la causa del contrato para el prestamista. Entiende el Juzgado que sí cabe el control judicial de abusividad del índice IRPH Entidades, ya que una cosa es que los tribunales no estén para evaluar si el precio convenido fue alto o bajo y otra diferente constatar elementales principios del derecho de la contratación, como el justo equilibrio de las prestaciones. 

 

Continúa diciendo que no inmiscuirse en el precio convenido es una cosa, y asegurar el cumplimiento de las normas del ordenamiento jurídico otra bien diferente, en particular cuando se trata de tutelar los derechos del cliente bancario y de los consumidores.

 

Añade que un contrato de préstamo, aunque cuente con garantía hipotecaria, puede existir sin pacto de remuneración mediante intereses, por lo que ni el interés puede ser causa, ni el objeto principal del contrato desaparece aunque no haya pacto de interés. Todo ello para razonar que el interés no es objeto principal del contrato y por tanto puede ser revisado judicialmente. No es más que una cláusula que pese a lo frecuente sigue siendo accesoria en nuestro ordenamiento jurídico.

 

Continúa declarando la abusividad de la cláusula que establece el índice IRPH Entidades: Los demandantes consideran que la entidad acreedora puede influir en su conformación, pese a ser un índice oficial, ya que las entidades son las que facilitan los datos para que se elabore el índice. Ante la progresiva disminución del número de cajas, esa influencia ha ido creciendo. Dice también que queda comprometido lo dispuesto en el artículo 1256 del Código Civil que dispone que la validez y el cumplimiento de los contratos no pueden dejarse al arbitrio de uno de los contratantes. 

 

Además, también dice que no se ha facilitado a los prestatarios la información precisa para conocer la influencia que tenía la prestamista sobre la conformación del índice de referencia del interés variable. No hay constancia en la escritura de constitución del préstamo de que se explique, al menos, el modo en que se determina la cuantía del IRPH. Por todo ello se declara la nulidad de la cláusula.

 

En cuanto a los efectos que supone tal declaración, y debido a la obligación de restitución de prestaciones que marca el Código Civil, al no poderse aplicar el índice IRPH Entidades, y siendo el préstamo un contrato naturalmente gratuito conforme al artículo 1755 del Código Civil, habrá de reintegrarse a los prestatarios la totalidad de lo percibido por interés desde la firma del contrato, junto con su interés legal desde la fecha de presentación de la demanda, todo ello teniendo en cuenta el interés legal aumentado en dos puntos desde la publicación de la sentencia hasta la completa satisfacción de los demandantes conforme al artículo 576.1 LEC.

 

 

Finalmente, también declara la abusividad de la cláusula de redondeo al alza. La entidad acreedora opone que ha dejado de aplicar el redondeo al alza desde 2008, preguntándose el Juzgado por qué entonces no se allana a la pretensión de nulidad por abusiva de la cláusula o comunica  por escrito a los prestatarios que no había intención de volver a utilizar la cláusula de redondeo, con el fin de que no quede a la arbitrariedad del banco predisponente la aplicación o no de la misma. Por ello, y no habiendo duda sobre la nulidad de la cláusula procede la estimación de la demanda  y la declaración de abusividad de la misma.