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¿Ya me puede casar el Notario?

14 ago. 2014
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(ACTUALIZACIÓN: Este post fue redactado con uno de los primeros textos del Proyecto de Jurisdicción Voluntaria. Para consultar una versión actualizada, seguir este enlace hasta el post "Los Notarios ya pueden casar")


Una de las modificaciones que quizás no sea tan trascendente desde el punto de vista jurídico, pero quizás la más mediática de las incluidas en el Proyecto de Ley de Jurisdicción Voluntaria, es la adaptación de la normativa para permitir que tanto el expediente previo como la celebración del matrimonio se realicen también por Notario. Además, al tener también atribuida competencia los Encargados del Registro Civil, debe entenderse que el futuro Cuerpo de Registradores Civiles y Mercantiles también quedan incluidos.

 

La boda notarial será voluntaria.

 

Lo primero que hay que destacar es que se añade la figura del Notario a la del Juez, Alcalde o funcionario competente, para lo cual se modifica el artículo 49 del Código Civil, que ahora soluciona dicha situación diciendo que cualquier español podrá contraer matrimonio en la forma regulada en este Código. 

 

Lo cierto es que se ha criticado mucho esta atribución de facultades al notariado, por entender que es una forma más de privatizar la Justicia y someter a arancel algo que no estaba hasta ahora sometido a éste. Mi opinión es que estas críticas son infundadas, por varios motivos:

 

-No se puede incluir en el mismo concepto la modificación del Registro Civil y su atribución al futuro Cuerpo de Registradores Civiles y Mercantiles que el Proyecto de Jurisdicción Voluntaria, para justificar que se está privatizando la Justicia, lo cual, en parte, es cierto, pero no en este caso concreto de celebración de matrimonio.

-La forma de contraer matrimonio podrá ser, por tanto, alternativamente, notarial. Eso significa que se añade un nuevo procedimiento, sin eliminar ni penalizar los anteriores. Se añaden posibilidades, no se eliminan.

-Por supuesto, entiendo que será voluntario y quien quiera acudir a éste, por las razones que sean, podrá hacerlo.

-No es real que contraer matrimonio ahora sea gratuito y que el notario sea el único que cobre: Muchos Ayuntamientos tienen fijadas tasas, incluso diferentes para quienes estén o no empadronados en el municipio. Esas tasas son además, mayores de lo que será el coste del documento notarial. En la Iglesia se suele aceptar la voluntad, que no es obligatoria pero casi. Así que el último reducto de gratuidad quizás sea el Juzgado, y además bajo la amenaza de la Ley de Tasas.

-El coste será reducido, pues será un documento sin cuantía (o de cuantía fija pero reducida) y susceptible de ser altamente bonificado, por lo que su coste estará tan controlado que difícilmente será rentable. Y por eso quizás choca que se defienda un documento que no sea rentable, pero no hay que olvidar que el notario es un funcionario público y que sirve al interés común.

-Además, todo el mundo sabe que lo verdaderamente rentable son las despedidas de soltero, las fotos, el video y el banquete, y para eso el Proyecto no atribuye competencias al Notariado. 

 

El acta previa al matrimonio también podrá ser instruida notarialmente.

 

El artículo 51 se modifica para decir que el expediente previo podrá tramitarse por Notario, Secretario del Ayuntamiento o Encargado del Registro Civil. En dicho expediente previo se vigila la capacidad y la inexistencia de impedimentos o su dispensa, así como, en su caso la suficiencia del poder especial en forma auténtica para contraer matrimonio. 

 

Al elevar la edad mínima para contraer matrimonio hasta los dieciséis años, se deroga el artículo 316 del Código Civil relativo al efecto emancipatorio del matrimonio y se modifica el  artículo 48 para eliminar la dispensa de edad a partir de los catorce años (además, se aclara que será el Juez, y no el Ministro de Justicia, el encargado de los expedientes de dispensa).

 

Si el expediente es notarial, se tramitará bajo la forma documental de acta que quedará sujeta a la normativa notarial y del Registro Civil, y en el resto mediante expediente tramitado conforme a la legislación del Registro Civil. 

 

La normativa notarial se recoge en los artículos 51 y 52 de la Ley del Notariado, que se remiten al artículo 58 de la Ley del Registro Civil, que dice que el Notario oirá a ambos contrayentes reservadamente y por separado, lo cual implica que, pese a que deben ser ambos requerientes del acta, deberá diligenciarse por separado la audiencia a cada uno de ellos. El acta incluirá la determinación del régimen económico matrimonial que resulte aplicable.

 

Es destacable, como no podía ser de otro modo en una norma de índole registral, como muchas de las normas que últimamente se comentan, que el Encargado del Registro Civil será competente para calificar si el acta ha sido cerrada correctamente por el Notario (y también por el Secretario del Ayuntamiento), pero las resoluciones de éste sólo podrán recurrirse ante la Dirección General de los Registros y del Notariado.

 

El criterio para determinar la competencia queda, en general, vinculado al lugar de domicilio de cualquiera de los contrayentes. En materia notarial, si hubiere varios competentes, será libremente elegido por ambos contrayentes, si bien el Proyecto modifica la Ley del Registro Civil y la Ley del Notariado y en ambos casos somete a turno el supuesto de competencia de varios notarios. Una interpretación conjunta podría sugerir que el turno sólo se aplique en defecto de acuerdo entre los contrayentes.

 

El acta previa también es importante para el matrimonio religioso.

 

El artículo 58 bis de la Ley del Registro Civil también exige el acta o expediente previo en los supuestos de celebración del matrimonio en la forma religiosa prevista por las iglesias, confesiones, comunidades religiosas o federaciones de las mismas que, inscritas en el Registro de Entidades Religiosas, hayan obtenido el reconocimiento de notorio arraigo en España.

 

Se modifican además las Leyes 24, 25 y 26 de 10 de noviembre de 1992, por las que se aprueban respectivamente los acuerdos de cooperación del Estado con la Federación de entidades religiosas evangélicas de España, con la Federación de Comunidades Israelitas de España y con la Comisión Islámica de España. Se prevé la necesidad de promover acta o expediente previo al matrimonio ante Notario, que contendrá juicio notarial acreditativo de la capacidad matrimonial de los contrayentes, que éstos deberán entregar al ministro de culto encargado de la celebración del matrimonio. El matrimonio deberá celebrarse en seis meses.

 

La celebración del matrimonio ante notario, un documento distinto del acta previa

 

Una vez tramitado el expediente, el artículo 52 se modifica para permitir la celebración del matrimonio por Notario, que se añade al Alcalde, Concejal en quien delegue, Encargado del Registro Civil o funcionario competente.

 

El criterio para determinar la competencia queda, en general, vinculado al lugar de celebración. Complementariamente, la competencia viene determinada por el lugar en que se haya tramitado el acta o expediente previo. En el caso de matrimonio notarial, será además, como dice el artículo 57 y el 52 de la Ley del Notariado, el mismo Notario que hubiera extendido el acta previa el que deberá celebrar el matrimonio, salvo petición expresa de los contrayentes de que sea otro funcionario u otro Notario, en cuyo caso se remitirá copia del acta al oficiante elegido.

 

Si la celebración es notarial, la forma documental será la escritura pública, como dice el artículo 58 y reitera el artículo 62, que será firmada por los contrayentes, el Notario y los dos testigos. Es destacable que, mientras que el expediente previo se tramita bajo la forma de acta, al constatar unos hechos, la celebración del matrimonio se documentará mediante escritura pública, al implicar una declaración de voluntad, que tendrá otro contenido y otro tratamiento arancelario distinto.

 

Como caso excepcional, si el matrimonio se celebrase en peligro de muerte, el Notario otorgará escritura pública donde se recoja la prestación del consentimiento matrimonial, previo dictamen médico sobre su aptitud para prestar éste y sobre la gravedad de la situación cuando el riesgo se derive de enfermedad o estado físico de alguno de los contrayentes, salvo imposibilidad acreditada. Con posterioridad, el Notario procederá a la tramitación del acta de comprobación de los requisitos de validez del matrimonio.

 

Y después hay que inscribir en el Registro Civil el matrimonio…

 

Autorizada la escritura, y según el artículo 58 de la Ley del Registro Civil se entregará a cada uno de los contrayentes copia acreditativa de la celebración del matrimonio y se remitirá por el autorizante, en el mismo día y por medios telemáticos, copia electrónica del documento al Registro Civil para su inscripción, previa calificación del Encargado del Registro Civil. De nuevo, la calificación registral en materia de estado civil va a ser determinante. La duda es qué criterio se podrá tener para calificar negativamente, y si será o no subsanable, y de no serlo qué pasa con los efectos producidos entretanto.

 

…Y el régimen económico matrimonial.

 

El artículo 60 de la Ley del Registro Civil prevé la inscripción del régimen económico matrimonial. La inscripción podrá resultar: 

 

-De la determinación del régimen del matrimonio en el acta previa, en cuyo caso se inscribirá a la vez que la celebración del matrimonio.

-De la presentación posterior de capitulaciones matrimoniales, en cuyo caso el Notario deberá remitir en el mismo día copia autorizada electrónica de la escritura pública al Encargado del Registro Civil correspondiente para su constancia en la inscripción de matrimonio. Si son prenupciales, el Encargado del Registro procederá a su anotación en el registro individual de cada contrayente.

-De acta de notoriedad, cuando quiera hacerse constar en el Registro Civil expresamente el régimen económico legal aplicable a un matrimonio ya inscrito cuando aquél no constase con anterioridad. Este acta se regula en el nuevo artículo 53 de la Ley del Notariado, siendo Notario competente el correspondiente a su domicilio (se entiende, del matrimonio). Del mismo modo que para las capitulaciones, el notario remitirá, en el mismo día y por medios telemáticos, copia electrónica del acta al Registro Civil correspondiente. Como vemos, la urgencia y la celeridad con que debe procederse en ambos casos es la misma: el mismo día de la autorización.