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El Notariado en las Redes Sociales

28 abr. 2015
Notariado y RRSS

El día 24 de abril de este año 2015 en Valencia se celebró un encuentro entre unos compañeros Notarios, para que se pusieran en común algunas ideas sobre la situación actual del Notariado en algunos temas, estando entre ellos el del Notariado y la nuevas tecnologías que me correspondió a mí. 


Este post pretende ser un resumen de dicha charla. Para los que seguís habitualmente mi blog muchas de las ideas y de los temas que se comentan os sonarán: hemos hablado de ellos en redes sociales y hemos cambiado y contrastado opiniones. Pero, aún así, puede y debe entenderse como un resumen, una puesta al día o actualización de esos temas, estando preparado para ser comunicado a compañeros Notarios. Por su extensión, lo dividiré en tres posts, coincidentes con las tres áreas de estudio: Introducción y redes sociales, el Notario digital y la creación de servicios digitales.

 

 

La evolución tecnológica del Notariado.

 

 

El Notariado ha ido adaptando la profesión a los cambios sociales y tecnológicos, mediante la incorporación de nuevos modos de trabajo y comunicación. 

 

El momento más crítico y a la vez más importante de esta evolución fue lo que podemos denominar el paso del Notario analógico al e-Notario, o Notario 2.0, fundamentalmente con la creación de entornos informáticos comunes y la firma electrónica. No creo que sea menester hacer un resumen de lo que todos podemos hacer ya electrónicamente en nuestros despachos gracias, por ejemplo, a la firma electrónica. El problema es que con ese paso al 2.0, que comenzó con la reforma de 2001, se consolidó la presencia notarial en el mundo digital… pero en el mundo digital de hace 10 años. Y el mundo digital de 2001 tiene poco que ver con el de 2015.

 

La Ley de 27 de diciembre de 2001, en la que se hablaba del ya implantado sistema de presentación telemática de escrituras en Registros, también hablaba en los artículos 106 a 115 de la seguridad jurídica preventiva y las técnicas informáticas y telemáticas, e incluso se modificó el artículo 17 de la Ley Orgánica Notarial, para hablar claramente del documento y del protocolo electrónico.

 

No obstante, la relación del Notario con las nuevas tecnologías es tan amplio que abarca desde el documento público electrónico y el protocolo digital, hasta la actuación del Notario en el comercio electrónico, pasando por la exploración de nuevas técnicas para el tratamiento del soporte documental público y expedición de copias, como el protocolo Bitcoin. Como tratar todo eso es absolutamente imposible, me voy a centrar en el concepto de Notario digital y en las actuaciones que el Notario podría desarrollar en Internet.

 

 

La relación electrónica del Notariado con la Administración Pública.

 

 

Desde luego, si una cosa está asentada es la relación electrónica con la Administración Pública, y el índice notarial es la mejor prueba de ello, a pesar de que, con la excusa de que enviar copias telemáticas es rápido y barato, cada vez la carga de trabajo post-firma de la escritura sea mayor, como por ejemplo ocurre con la obligada remisión de copias simples electrónicas con documentos unidos a la Generalitat Valenciana respecto de los documentos que estén sujetos a ITP-AJD.

 

Esta integración electrónica notarial supera la media de adaptación tecnológica de las restantes administraciones públicas, y toda expansión en esta materia suele estar frenada por un cuello de botella en la otra parte, que impide desarrollar de manera más rápida nuevas funciones como por ejemplo la liquidación telemática de impuestos de donaciones o sucesiones.

 

 

Lo pendiente: la relación electrónica con los particulares.

 

 

Lo que no está asentado, para mí, es la relación con los particulares, con los usuarios del servicio. La gente sabe que tiene que venir al Notario cuando quiere testar, cuando tiene que firmar una hipoteca o cuando hay que hacer una herencia. Y cuando viene para eso, hacemos muchas actuaciones telemáticas que redundan en su seguridad, como enviar partes testamentarios, copias electrónicas o pedir certificados de últimas voluntades.

 

Lo que el ciudadano no tiene generalmente asumido es que podría también venir, por ejemplo, para depositar archivos informáticos, hacer requerimientos por e-mail o hacer actas de contenido publicado en redes sociales. Entiende que eso es complicado, seguramente caro y que no aporta demasiado. Y muchas veces no les falta razón. Además buscan en internet y resulta que hay empresas que hacen cosas similares online, desde casa, y de manera asequible. Mercado 1-Notariado 0.

 

Por eso hay que actuar para mí bajo tres puntos de vista: Posicionar el Notariado a la vanguardia de la comunicación en redes sociales, crear nuevos servicios electrónicos y asumir centralizadamente la gestión online de la actuación notarial. Eso es lo que últimamente se viene denominando en múltiples conversaciones tuiteras el Notario 3.0.

 

 

I. Posicionamiento del Notario y del Notariado en comunicación social.

 

 

Las redes sociales y los buscadores de internet son actualmente la puerta de acceso a todos los servicios, y los notarios no somos una excepción. ¿Alguien ha visto a alguna persona consultar las páginas amarillas en los últimos años? Y eso es ahora, en 2015, cuando los nativos digitales todavía no han empezado masivamente a ser usuarios del servicio notarial.

 

Lejos de lo que pueda parecer, las redes sociales ni son una cosa de adolescentes ni una pérdida de tiempo. O al menos, no son sólo eso: Son la principal fuente de información jurídica para muchos, un modo esencial de darse a conocer, de generar relaciones con juristas en general y compañeros en particular y de compartir datos y noticias. Además, es absolutamente necesario que aprovechemos todos los cauces de difusión de información para explicar nuestra profesión y acercarla al usuario, pues realmente es desconocida para una gran parte de la población. 

 

Por eso es necesario estar como Notarios y como Notariado en redes sociales e internet. Y si no creéis que esto es importante, mirad cómo se han echado a las redes sociales los Notariados y los Notarios italianos y franceses con las reformas que se pretenden imponer. Por algo será.

 

Como Notarios individuales por dos motivos: El primero, que no hay nadie mejor que un Notario para dar a conocer la profesión y humanizarla, y el segundo para crear, compartir y obtener información interesante para todos. En redes sociales mi perfil por ejemplo es principalmente profesional, y de hecho mis cuentas se enfocan a la relación diaria con compañeros, registradores, abogados, oficiales de notaría y registros, expertos en derecho informático, etc. Desde aquí os animo a todos a que probéis cómo funciona y qué os puede aportar Twitter, por ejemplo, para vuestra vida profesional. Os sorprenderíais de lo útil, sencillo y adictivo que es, de lo fácil que es su uso y de la cantidad de información interesante que se maneja.

 

Pero por otro lado, la comunicación social institucional es básica: La estrategia en redes sociales del notariado como colectivo era, hasta hace muy poco, imperceptible. Digo esto porque en escasamente un par de semanas, la cuenta de Twitter del Consejo ha comenzado a poner remedio a los problemas que a mi entender tenía: Ha comenzado a generar y compartir contenido multimedia y a interactuar tanto con sus seguidores como con los Notarios, por ejemplo compartiendo artículos notariales de blogs no oficiales, como el mío. Como era de esperar, esta interacción ha hecho que en apenas quince días pase de 8.000 a más de 11.000 seguidores. Espero que dicha cuenta esté en buenas manos, se mantenga y amplíe su actuación a otras redes sociales.