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La adveración de testamentos en la Ley de la Jurisdicción Voluntaria

27 jul. 2015
JLN - Adveración

Dada la amplitud de materias que encontramos en materia de jurisdicción voluntaria, cuento con la ayuda de mi compañero y amigo José Luis Navarro Comín, Notario de Enguera, para tratar algunos temas sucesorios en la nueva regulación. Concretamente, el presente post va a tener por objeto un resumen de la actuación notarial en materia de presentación, adveración y protocolización de testamentos otorgados en forma ológrafa, oral o cerrados. Os dejo con su trabajo:

 

 

 

Siguiendo con la aprobación de la Ley 15/2015 de 3 de julio, de la Jurisdicción Voluntaria, toca ahora examinar la presentación, adveración y protocolización de testamentos otorgados en forma ológrafa, oral o cerrados en la forma prevista en los nuevos artículos 57 y siguientes de la Ley del Notariado. 

 

No puedo resistir empezar señalando que la perfecta realización de un testamento y la común en más del 99,99 por ciento y más de los casos es la notarial abierta, es decir el testamento que tenemos otorgado ante Notario con su explicación previa, interpretación, adecuación de su voluntad a la ley, redacción y firma por unos 40 de euros de media, con todo el tiempo para explicar de qué se trata, y con una validez y eficacia total, frente a la posibilidad de testar de otra manera que conllevara miles de problemas y miles de euros de gastos, que aún así, y gracias a la nueva Ley y al realizarse la adveración ante Notario, que no deja de significar que le daremos validez a esos testamentos “extraños”, sin intervención judicial, se verán muy abaratados. 

 

No obstante, existen regulados en el Código Civil los testamentos cerrados, ológrafos y orales, con requisitos severos y en casos especiales a los que me remito, pero que habrán de tenerse en cuenta a la hora de realizar ahora la protocolización de los mismos (me remito a ellos en aras a la brevedad, y serán los que el notario deberá comprobar si se han cumplido o no para protocolizarlos).

 

Esta regulación se contiene ahora en los artículos 57 a 60 de la Ley del Notariado para los cerrados; 61 a 63 para los ológrafos, y 64 y 65 para los orales. Son normas muy similares que varían en función de los requisitos de cada uno de los testamentos, pero que todos han de realizarse ahora ante Notario, ya no judicialmente 

 

 

Presentación, adveración y protocolización de testamento cerrado ante Notario.

 

 

Será Notario que podrá realizar el acta el Notario competente para actuar en el lugar donde el causante hubiera tenido el ultimo domicilio o residencia habitual, o donde estuviere la mayor parte de su patrimonio, o del lugar de su fallecimiento, a elección del solicitante, y si estuvieran en España, y de nuevo uno competente en el Distrito Colindante (nos remitimos a lo dicho para las declaraciones abintestato interpretando igualmente que lo será cualquiera del Distrito propio aunque hubiese Notario en el lugar concreto de punto de conexión pues si no tendría sentido que lo pueda hacer cualquiera del colindante y no el del mismo Distrito), y como cierre el competente en el lugar del domicilio del requirente ( en este caso excluyente) 

 

Se presentará el testamento ante el Notario competente por quien lo tenga en su poder (el Código Civil habla de que lo deberá presentar en cuanto tenga noticias del fallecimiento del testador, y si no lo hace en diez días podrá incurrir en responsabilidades). 

 

La ley del Notariado estandariza el plazo en diez días desde el fallecimiento del testador. Es decir podrá presentarlo quien tenga dicho testamento en ese plazo o después (con la responsabilidad que pueda tener en este caso). Recordemos que puede tenerlo el Notario que hizo el acta del testamento cerrado pero que puede ser o no competente para protocolizarlo ahora. 

 

Pero transcurridos diez días desde el fallecimiento del otorgante si no ha sido presentado éste, cualquier interesado requerirá al notario para que quien tenga lo presente (si no fuere familia justificando su interés). Junto con los datos de identificación del fallecido, certificado de defunción (habla la Ley de Información del Registro Civil pero ahora solo parece ese Certificado) y de Ultimas voluntades (con el problema del plazo de 15 días desde el fallecimiento para obtenerlo). 

 

Si el que lo tenga en su poder, cumpliendo la ley, lo presenta pero no tiene interés en su adveración el notario requerirá a los interesados que manifieste el requirente, y en todo caso al cónyuge sobreviviente, descendientes y ascendientes del testador; y en defecto de estos (sólo en defecto), a los parientes hasta el cuarto grado para que promuevan el expediente. 

 

E igualmente si se ignorase la identidad o domicilio de ellos lo publicará en el tablón de anuncios de los Ayuntamientos del ultimo domicilio o residencia habitual del causante, y al del lugar de fallecimiento si es distinto; y además aquí donde tuviere la mayor parte de su patrimonio, en el plazo de un mes, junto con publicaciones en periódicos, páginas web, redes sociales, Colegiales, etc. (En este caso ni se menciona el BOE que encarecería el asunto).

 

Y si no aparece nadie en tres meses con intereses o presentando el testamento se cierra el expediente sin perjuicio de poder seguirlo después a solicitud de un interesado 

 

Presentado de una u otra forma, el notario requerirá a los anteriores posibles interesados, sean conocidos y si no por anuncios, e incluso al Notario que conserve el testamento cerrado y testigos que hubieren firmado la carpeta del testamento cerrado en su caso. 

 

Se enseñara el pliego cerrado a los testigos para que manifiesten sobre si son ellos y sus firmas bajo jura o promesa o ha habido rarezas, y si alguno no comparece por las firmas y rúbricas de los otros y si hace falta cotejo pericial de letras de los que no acudieron y del testador (recomendable claro). 

 

Pero terminado esto, si el notario tiene juicio de que se cumplieron las normas legales en su otorgamiento (por eso es importante la citación de Notario y testigos donde se hizo), el Notario a la americana, abre el pliego y lee en alta voz el testamento (salvo posibles cláusulas secretas); y digo a la americana porque podrán acudir los parientes y otros interesados, solo para oir, pues no pueden oponerse a que se lea, aunque presenten un testamento posterior. 

 

Y cumplido todo y a juicio del notario válido el testamento extenderá acta de protocolización del testamento. Salvo que tenga dudas en cuyo caso cerrará el acta sin protocolizar el testamento. En todo caso los posibles interesados afectados podrán acudir a los Tribunales. 

 

También si le aparece al Notario un interesado menor o discapacitado sin representante legal (sólo en este caso) lo comunica al Fiscal para defenderle pero sigue el Acta. 

 

 

Presentación, adveración y protocolización de testamento ológrafo ante Notario.

 

 

El procedimiento es muy similar al anterior con las naturales salvedades de que es un testamento con más requisitos formales, que deberán observarse por el Notario y en el que no intervino antes otro Notario. 

 

El Notario competente es el mismo que el anterior. Si lo presenta quien lo tiene, o en diez días otra persona interesada, requiere al notario para que lo presente quien lo tiene, se practicaran las audiencias y anuncios similares. 

 

Pero ojo, no admitiremos ningún requerimiento pasados cinco años desde el fallecimiento del testador (deben acreditarse por el requirente igualmente circunstancias de fallecimiento y de últimas voluntades, aunque puedan aparecer otros testamentos) 

 

Cuando lo tengamos en nuestro poder, sea por una o por otra persona, requeriremos al cónyuge sobreviviente, si hay, descendientes y ascendientes del testador; y en su defecto (sólo) a los parientes hasta el cuarto grado. 

 

Para notificar a estos se publicarán en caso de desconocimiento de identidad o domicilio, anuncios por un mes en los Ayuntamientos anteriormente dichos (sin BOE). Y si el solicitante ha pedido testigos sobre la autenticidad del testamento también se les citara. 

 

En el día y hora señalados abriremos (pienso que esté quien esté de los citados) el testamento ológrafo, rubricando todas sus hojas. Tres testigos al menos que conozcan la letra y firma del testador declararan sobre su autenticidad, y si hace falta prueba pericial caligráfica. 

 

Que no haya dudas sobre su autenticidad y cumplimiento de todos los requisitos previstos en la ley, en cuyo caso se extiende acta de protocolización y se da copia a los interesados; y si hay dudas no, sin perjuicio de acudir a los Tribunales quien estime sus derechos. 

 

 

Presentación, adveración y protocolización de testamentos orales ante Notario.

 

 

Todavía más difícil de encontrar de los anteriores son los orales en caso de peligro de muerte ante cinco testigos idóneos o en caso de epidemia ante tres testigos mayores de 16 años.

 

Tened en cuenta que no valen si el testador vive después de dos meses o desde que cesó la epidemia ni se presentan tres meses después a la muerte. No admitiremos pues el requerimiento pasados estos tres meses. 

 

La regulación de los artículos de la Ley del Notariado nos reserva su adveración, apertura y protocolización. En vista de su escasa aplicación me limito a señalar: 

 

-La competencia del Notario es como la de los casos vistos para los cerrados y ológrafos.
-El solicitante interesado deberá acreditar fallecimiento y últimas voluntades más su interés sobre todo si no es familia del causante, en esta protocolización.
-Se citaran a los testigos que diga el solicitante por el notario. Si hubiera mas interesados se publicaran anuncios en los Ayuntamientos igualmente. 

 

Presentados ante el notario quien deba y sobre todo los testigos, autorizará el acta cuando además de estar seguro de que concurrían los casos previstos en el Código para su validez, por los testigos y otros motivos, tuviese por acreditado: 

 

-Que el testador tuvo el propósito serio y deliberado de testar. 

-Que los testigos oyeron a la vez las disposiciones del testador que querían ser su última voluntad (si hay dudas entre los testigos sólo recogerán las que estuvieron de acuerdo todos, y si ningún testigo se pone de acuerdo se archivara el acta) 

-Que el número de testigos y circunstancias fueron suficientes para su validez. 

 

Podrá contar con el apoyo de que el testador hubiera consignado en nota, memoria, o soporte magnético o digital duradero sus ultimas disposiciones, que pueden facilitar la labor de los testigos y del Notario pues si están de acuerdo en su autenticidad vale íntegro su contenido como testamento aunque los testigos no recuerden alguna disposición 

 

Creo que es una ayuda a los testigos, pero serán estos con sus manifestaciones comunes y la decisión del Notario quien justificara la autenticidad del testamento o no para cerrar el acta y protocolizarla dejando a salvo siempre el derecho judicial de los interesados. 

 

Me remito en este punto al blog de mi compañero José Carmelo Llopis Benlloch, que contiene un interesante artículo sobre este punto. 

 

Por último decir que en los tres casos vistos el criterio general del Reglamento Notarial parece indicar que habrá que realizarse en dos actas, dos números distintos de Protocolo, un Acta que re- coja el requerimiento y lo realizado y otra de protocolización en caso positivo.

 

José Luis Navarro Comín, Notario de Enguera.