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¿Qué está pasando con los Notarios franceses?

14 sep. 2014
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Recientemente, con ocasión de un intercambio de tuits con algunos notarios franceses, estos comentaban que pasaban por un momento crítico debido a la posibilidad de que la función notarial francesa entrara dentro de los cambios legislativos propuestos para 37 profesiones reguladas, y que supondrían una profunda renovación de algunos sectores, como el legal o el sanitario. 

 

Esto ha provocado la convocatoria incluso de un encuentro o manifestación el día 17 de septiembre de los notarios franceses, cuyas incidencias se pueden seguir en twitter con los siguientes hashtags: #notaires_17sept #notaireencolaire. Además, hay previsto un encuentro con la Ministra de Justicia francesa, Christiane Taubira, en la que parece hay depositada esperanza, ya que ésta ha anunciado que iba a recibir, junto con el ministro de Economía, Emmanuel Macron, a los representantes de las profesiones reguladas de la ley, y además ha declarado que ve “insuficiente” el informe de la Inspección General de Finanzas que luego analizaremos.

 

Características básicas del notariado francés.

 

El notario francés es a la vez funcionario público y profesional liberal del Derecho, que goza de fe pública, y ostenta exclusiva facultad de redactar y autorizar las escrituras y contratos a los cuales dan carácter de auténticos y exigibles, de dar fehaciencia de fecha, conservar dicho documentos en custodia y expedir copias de los mismos. 

 

La retribución del Notario francés está constituida por honorarios tarifados (tarifas fijas o proporcionales para los documentos de cuantía) y honorarios libremente acordados con los clientes respecto de los demás servicios no estrictamente documentales.

 

No obstante, es preciso aclarar que el notariado francés y el notariado español, pese a las muchas similitudes que tienen en su esencia y función, también tienen notables diferencias, como las siguientes:

 

-El acceso a la profesión notarial no se basa en un sistema de oposición: Son notarios todos aquellos que, con la titulación adecuada, superan unas pruebas específicas y un período de prácticas, con varias vías de acceso, como la universitaria o la profesional.

 

-El notariado francés tiene muchas más funciones que las estrictamente documentales expuestas, incluyendo fundamentalmente las de asesoramiento retribuido, mediación mercantil y mediación inmobiliaria (que incluye tratos preliminares, gestión, pago de precio, gestión de impuestos, etc.). Por eso, parece primar la parte profesional sobre la funcionarial.

 

-Esas mayores competencias hacen que la oficina notarial, como organización, tenga un gran peso y cierta independencia del notario, así como una consideración distinta de los empleados.

 

Las profesiones reguladas y el informe de la Inspección General de Finanzas

 

Vaya por delante que toda la documentación a la que hemos tenido acceso quienes nos hemos interesado por el tema está en francés, así que la traducción puede tener algún error que espero se sepa disculpar. Fundamentalmente, he querido hacer un resumen del informe que ha emitido la Chambre des Notaries de París en el que, punto por punto, intenta rebatir los argumentos de la Inspección General de Finanzas, que se tiene como base para la reforma de la profesión notarial.

 

Los puntos básicos en que se estructura el informe de la Inspección de Notarías son los siguientes: Los notarios se beneficiaron indebidamente del exceso y el aumento de la actividad inmobiliaria y el alza de los precios, lo que generó unos ingresos muy elevados debido a la tarifa inadecuada. Al ser el número de notarios restringido artificialmente, la profesión se ve favorecida y es conveniente eliminar el monopolio de la preparación de las compraventas, con el fin de fomentar la competencia y reducir el costo del servicio al público.

 

Critica la Chambre des Notaries de París que el informe de la Inspección General de Finanzas se ha confeccionado con inspecciones realizadas entre 2012 y 2013, tras años de tendencia alcista en el mercado, especialmente el inmobiliario. El análisis del informe se basa en valores de ciclo alcista, y no tiene en cuenta que los economistas esperan una disminución significativa de los precios en los próximos años, y durante mucho tiempo. Los mismos errores se toman para valorar los gastos de funcionamiento de la oficina. Además, los cambios en la legislación tributaria y de vivienda han aumentado significativamente la carga de trabajo de la oficina notarial.

 

También critica que se ha abordado conjuntamente la reforma de 37 profesiones y actividades, a pesar de que cada una tiene características propias y complejidades derivadas de su naturaleza (profesiones de la salud, financiera, técnicos o legales). Añade que no se ha tenido en cuenta que la profesión de notario en Francia tiene una triple misión: profesional liberal, funcionario público y jefe del negocio (dice la Chambre des Notaries de París que la notaría francesa emplea a una media de 10 empleados a nivel nacional, que llega incluso a 20 en gran áreas). Esta pluralidad de funciones hace que sea difícil de comparar con la mayoría de las restantes profesiones reguladas.

 

Añade que en ningún momento se contó con la ayuda, consulta o participación de las profesiones involucradas, lo que ha impedido aclarar una serie de datos, cifras y argumentos en las evaluaciones, y lo que además ha evidenciado la falta de conocimiento del funcionamiento real, en este caso, del notariado francés. Los resultados fueron publicados del mismo modo sin comunicárselo a las profesiones afectadas, que conocieron las medidas al mismo tiempo que el público general.

 

El primer punto crítico: los ingresos de los notarios franceses.

 

La primera crítica que la Chambre des Notaries de París hace es que las cuestiones que afectan al notariado francés en el informe se centran en los ingresos de los notarios. El informe parece lamentar que los notarios ganan más que los médicos especialistas, mientras que sus responsabilidades son menores. Sin embargo, estas comparaciones no funcionan porque son completamente diferentes parámetros los que se someten a medición, al desconocerse que gran parte de esos ingresos se destinan a mantener la oficina notarial. 

 

El análisis además es incorrecto e incompleto, porque se centra esencialmente en la venta de viviendas, y desconoce por ejemplo las intervenciones de la profesión de derecho de familia (por ejemplo herencia o donaciones). Se oculta por tanto, el contenido real de la profesión notarial francesa y la parte de la misma que se centra en dar un servicio al Estado. Se obvia también las diferencias regionales y sectoriales de la profesión.

 

Además, al centrarse en la cuestión económica de los ingresos, deja de lado la eficacia y eficiencia del sistema jurídico en su conjunto, como por ejemplo la seguridad jurídica que proporciona, y desconoce que unos documentos (de mayor coste, como la venta de una vivienda) ayudan a sufragar otros menos rentables: El informe no se ocupa de la evolución del mercado de la ley, de las fluctuaciones en la demanda de los individuos y las empresas, o la participación de los notarios en la seguridad pública, en la protección del consumidor y en el desarrollo de la economía de bienes inmuebles.

 

El segundo punto crítico: La disminución de la tarifa notarial.

 

La Inspección además señala que el aumento de la productividad en los servicios hace que el costo de la escritura se haya reducido, cuando dice la Chambre des Notaries de París  que ha ocurrido precisamente lo contrario, ya que ha habido un esfuerzo de modernización notable, con el coste que eso conlleva. Por ello, se propone una drástica disminución de la tarifa con el fin de restaurar el poder de compra para el cliente, lo cual defiende la Chambre des Notaries de París sería difícil de asimilar para las oficinas notariales, igual que lo sería una liberalización de precios.

 

Defiende el informe que una reducción del 20% de la tarifa a los notarios llevaría a mantener una remuneración suficientemente satisfactoria. El análisis de la Chambre des Notaries de París muestra resultados muy diferentes, debido a la sobrevaloración de los márgenes establecidos por el informe, y también debido a la heterogeneidad de los estudios de ingresos.

 

El tercer punto crítico: La restricción del número de notarios y el acceso a la profesión.

 

Dice la Inspección General de Finanzas que el número de notarios fue restringido artificialmente por la profesión con la complicidad de la Cancillería. Dice la Chambre des Notaries de París que los cargos más graves del informe son los de manifestar que la Cancillería y el poder judicial son cómplices en una mala práctica notarial, entre otras cosas porque sólo el número de oficinas se ve limitada por el estado, y el número de notarios no es cerrado.

 

A pesar de ello, la Inspección ha cuestionado el estancamiento en el número de notarios, pero es que esa estabilidad en el número de notarios no supone restricción artificial, según la Chambre des Notaries de París. De hecho se ha pasado a 9.541 al 31 de diciembre de 2013 contra el 8.299 al 31 de diciembre de 2005. Además, el número de oficinas se ha reducido en las zonas rurales y en muchas áreas difíciles donde la población está disminuyendo, debido a que las oficinas ya no eran rentables.

 

La plena liberalización del acceso a la profesión que ofrece el informe no es compatible con las limitaciones de la profesión, que son las limitaciones de servicio público (continuidad del servicio público, y la igualdad de acceso al público, en particular). 

 

Además, en el informe se evidencia una grave confusión entre el diploma y el título de notario, así como sobre el status de empleado de notario: Sólo los notarios (titulares de oficina o empleados) tienen la plena responsabilidad de los actos que firman. La delegación de dar su consentimiento a sus empleados, incluso graduados notarios, es sólo parcial y controlada.

 

En este sentido, lamentó que el informe no está interesado en modo alguno a la situación de los 48.000 empleados de los notarios, y la suerte reservada a estos si se aplicaran sus recomendaciones. 

 

El cuarto punto crítico: Eliminar el monopolio en la preparación de la venta de vivienda.

 

El monopolio de los notarios en la preparación de la venta de vivienda se podría eliminar con el fin de fomentar la competencia y reducir el costo del servicio a los clientes. Esta es la propuesta central, y obvia la distinción entre acto público y el acto privado, es decir, entre la escritura redactada por un funcionario público imparcial y documento privado escrito por abogados. La propuesta de permitir la elaboración del acto de venta de bienes inmuebles a otros profesionales, y dejar a los notarios, en su caso, la verificación de la identidad de las partes, produciría efectos peligrosos e inflacionarios, que además no pueden darse por separado.

 

Sería muy perjudicial la reducción del papel del notario francés a la de "notario público" anglosajón. Entraría en juego la seguridad y la eficacia del sistema de propiedad, que estaría implicado. No aportaría ningún beneficio económico para el consumidor, si se tiene en cuenta el costo del seguro bajo el sistema anglosajón, que es la única manera de compensar las incertidumbres. 

 

Comunicado de prensa del Conseil Supérieur du Notariat

 

El día 11 de septiembre de 2014, el Conseil Supérieur du Notariat emitió una nota de prensa en la que incidía en estas cuestiones, y añadió que, contrariamente al objetivo establecido, la reforma dará lugar: 

 

-A un aumento en el coste de las transacciones, citando como ejemplo lo ocurrido en los Países Bajos tras aprobarse la liberalización de los aranceles, que no ha supuesto una bajada general en los precios

 

-A un establecimiento paulatino del sistema anglosajón, en el que el juez es omnipresente y donde las disputas se resuelven en los tribunales, con un aumento significativo de la litigiosidad, eliminando la seguridad jurídica preventiva y la certidumbre de los derechos.

 

-A la destrucción de 10.000 puestos de trabajo en el sector notarial.