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Reunión tuitera notarial (I): Discurso de @justitonotario

12 nov. 2015
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Como muchos sabréis, el pasado 31 de octubre se celebró en Madrid la primera reunión tuitera notarial, organizada con mucho esfuerzo, acierto, mérito y éxito por Justito el Notario. Yo, desgraciadamente, me la perdí por motivos médicos, pero conseguí seguir en directo su discurso gracias a la magnífica retransmisión que mi compañero Pedro Rincón de Gregorio hizo por Periscope, a quien agradezco su paciencia y su pulso con el teléfono.

 

Para los que no estuvisteis, para los que queráis releerlo o para quienes queráis recordarlo, Justito el Notario ha querido compartir en este blog el texto del discurso, que en mi opinión es impecable y conecta con la filosofía de difusión de la profesión notarial en redes sociales a la que Justito el Notario nos tiene tan bien acostumbrados. Y la semana que viene además, compartirá con nosotros un post sobre su valoración de la reunión. Pero hasta entonces (mantengamos el suspense…), aquí va su discurso:

 

Queridos compañeros:

 

Mi identidad digital de “Justito El Notario” nació el día 21 de Septiembre de 2013.

 

Mi cuenta debería haberse llamado simplemente @justito, pero ya existía esa cuenta y como no quería ser un anodino @justito68 me acabó “saliendo” lo de @justitonotario. Este “cambio de denominación” fue fundamental para todo lo que ha venido después.

 

A los pocos minutos ya tenía varios compañeros siguiéndome. Al principio tuve bastantes reservas en revelar mi verdadera identidad. Actualmente no creo que quede un compañero que no lo sepa, aunque sigo manteniendo (o intentando mantener) la intriga fuera de la profesión.

 

Mi identidad digital como Justito es antigua. La utilicé por primera vez en un foro jurídico en el año 2001, aún opositando. Fue inicialmente un Justi-to que pasó a Justito y ahora a Justito El Notario.

 

Mi propósito en Twitter era tratar temas de gastronomía, vino y viajes, como ya venía haciendo desde 2007 para Tripadvisor. Pero “Justito El Notario”, cambió radicalmente mi planteamiento.

 

Ahora me debato entre el NIHIL PRIUS FIDE o el NIHIL PRIUS MANDUCARE y parece que va ganando el primero porque en buena medida he trasladado el MANDUCARE a Instagram, que me permite desarrollar un poco más mis otras aficiones.

 

Cuando uno está en Twitter y se pone a "interactuar" no suele tardar en encontrarse con proposiciones de desvirtualización. Mi primera vez, fue con un mexicano con el que muchos habréis interactuado: Francese o @elfrancesderosa. Francese es Abogado y trabaja en una Notaría del D.F. 

 

Le encanta Europa y se plantó en el verano de 2014 en París. De París a Barcelona y de allí, desvirtualizándose con algunos conocidos más por el camino, se plantó en mi ciudad. Le recogí en la estación de tren, algo perjudicado de la noche anterior. Mi hijo hasta me dijo, “Papá no vayas”. Le expliqué que parecía un buen tipo y quedó tranquilo, aunque me dijo “llámanos”.

 

Le acompañé a su hotel, hizo honor a su nombre y se vistió con camisa rosa y nos fuimos a cenar a un buen sitio. Lo cierto es que pasé un buen rato con él. Estaba muy interesado por nuestra profesión y tenía la ilusión de poder cruzar el charco y establecerse en España, por lo que le avisé de como estaban las cosas por “acá”. Después de la cena dirigí sus pasos hacia la zona de marcha de la ciudad (llovía, yo trabajaba al día siguiente y nos separan 20 años de edad) y nos despedimos. Seguimos en contacto por las redes sociales y me apetecería volverle a ver.

 

La segunda desvirtualización fue este verano en Setúbal con @mjletrada a la que muchos seguiréis y trataréis. María Jesús, que es una Abogada de Benalmádena, y yo nos tratábamos bastante por Twitter y compartimos aficiones gastronómicas y viajeras. Hablamos a menudo en abierto, por DM y ahora hasta por Whatsapp. Este verano resultó que estábamos a media hora escasa el uno del otro en Portugal e hicimos por vernos. Ella con su familia y yo con la mía. Que si tomamos un vino, que si un café. Al final un café, un rato de conversación y unas fotos para la posteridad. Lo cierto es que se mostró en persona tal y como aparenta ser en Twitter: jovial y cariñosa, agradable y simpática. Un éxito, esta segunda desvirtualización.

 

Pero a pesar de todo, las desvirtualizaciones no son lo mío, no entre en las redes sociales para desvirtualizarme, excepto y no lo supe al principio, con los compañeros.

 

Sabéis que estoy en el Grupo de Jurisprudencia del SIC. Entré hace 4 años y el equipo es completamente distinto al que era en un principio. La mayoría de sus miembros son tuiteros y unos cuantos notarios en red y están aquí. En el Grupo de Jurisprudencia somos 29, de los que estamos aquí nada menos que 19. Nos hemos desvirtualizado casi todos. Hasta hoy gracias a las reuniones en el Consejo General del Notariado y a nuestras cenas en las noches previas a esas reuniones. El resto lo hacemos aquí hoy (casi al completo). 

 

También nos desvirtualizamos con buena parte de los que nos relacionamos día a día en las redes sociales y fundamentalmente en Twitter. Hablamos de 40 compañeros, casi todos con cuenta en Twitter, de los aproximadamente 80 que podríamos considerar activos.Así que esta es una reunión que surge del fenómeno de las redes sociales. 

 

Pero, ¿por qué o para qué? Pues no tratamos de lograr nada, no hay ningún objetivo, salvo el de desvirtualizarnos, el de conocernos, el de ponernos cara, el de disfrutar y compartir. Nos reunimos porque somos compañeros. 

 

Antes de que fluyan los gin-tonics, cederé la palabra a que quiera intervenir. Yo solo soy el organizador de la reunión y esta reunión, no tenía reglas, ni un orden del día. Pienso, y es mi particular opinión, que es trasladable a este encuentro una regla que si tenemos en el Grupo de Jurisprudencia: nada de política corporativa, colegial o "de la otra". Tengo la sensación de que así, nos sentiremos todos más cómodos.

 

Sin embargo en los tiempos que corren, de estrés, de cambios legales, de desconfianzas hacia compañeros, de personas que entran en el despacho aceleradas, protestando o desairadas, tal vez sea el momento de reforzar la confianza con los compañeros, de alegrarse de ser Notario y pasar un buen rato, sólo por el placer de pasarlo. Tal esto pueda (y sólo pueda y si no tampoco pasa nada) que haga mucho por nosotros y por el Notariado.

 

Muchos de los que estamos en Twitter y en las demás redes sociales, observamos, percibimos, que muchos compañeros tienen ganas de participar, de unirse, de colaborar, tratando temas corporativos y jurídicos tal vez sin las apreturas o formalidades de otros foros. Se observa, se percibe, que hay muchos compañeros con ilusión de salir del aislamiento del despacho y crear vínculos. 

 

Recibimos llamadas y correos en los que nos preguntan: ¿qué es eso de Twitter?, ¿qué es eso de las redes sociales?, ¿cómo me meto?, ¿cómo empiezo?. Son compañeros de toda España. Compañeros que tienen inquietud por saber de qué va esto, porque les llega información de que hay un grupo dinámico de notarios que dicen cosas, que hacen cosas. No llegan a saber muy bien qué, pero intuyen que es un cauce para compartir inquietudes, noticias o problemas.

 

Termino diciéndoos que creo que hemos dado un paso de gigante con esta desvirtualización. Espero que sea provechosa para todos nosotros. 

 

Gracias por venir. 

 

Justito El Notario.