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La necesidad de promover la mediación

16 feb. 2016
Solutio Litis Mediacion

Hace mucho que no publico un post sobre mediación. Quizás porque ésta no ha resultado de tan rápida y efectiva implantación en España como fuera de esperar. Pero lo cierto es que no debemos olvidar su importancia, que está ahí y que puede ser una herramienta utilísima si se desarrolla convenientemente.


Todo ello parte de la idea de que la mediación es un sistema de resolución de conflictos alternativo y complementario de la Administración de Justicia. Si la Administración de Justicia se centra en el papel de los órganos judiciales en el procedimiento, la mediación se centra en el papel de los propios afectados por el conflicto, a quienes se ayuda para la obtención de un resultado satisfactorio para su resolución.



Una mediación, dos formas de desarrollo



Siendo único el concepto de mediación, y no distinguiendo la Ley 5/2012 de Mediación en asuntos civiles y mercantiles, hay dos formas de desarrollo de la misma, diferenciadas al menos en cuanto a su inicio: la mediación extrajudicial y la mediación judicial. 


La mediación judicial, también denominada mediación intrajudicial o derivación intrajudicial, no es la que realizan los jueces como mediadores, sino aquella que se inicia cuando, existiendo un procedimiento judicial en marcha, el Juez deriva el caso a un mediador con la intención de que las partes solucionen la controversia fuera del juzgado. 


La mediación extrajudicial es aquella cuyo inicio y desarrollo se realiza al margen de un procedimiento, sin intervención derivativa del Juez. 



Es necesario que particulares y operadores jurídicos conozcan la mediación



Tanto la mediación judicial como la mediación extrajudicial necesitan, para su implantación efectiva en la sociedad, una labor de acercamiento y promoción, que comienza con la necesaria información y conocimiento por los particulares de esta forma de gestión y resolución de conflictos, y que continúa con la correcta identificación de los profesionales implicados en la mediación de los casos denominados mediables. 


La mediación es recomendable cuando se detecta que las razones jurídicas no son la parte principal del problema entre las partes, existiendo otras razones que pueden ser determinantes para resolver el conflicto. Como consecuencia de ello, los conflictos que son más susceptibles de ser mediados son todos aquellos en los que existe una importante implicación personal entre las partes, por existir relaciones familiares, sucesorias, de vecindad, etc. 


También es conveniente acudir a mediación en supuestos societarios, especialmente los relativos a empresas familiares. Otro campo en que la mediación ha sido bastante exitosa ha sido el de las ejecuciones hipotecarias.



La promoción debe ser a la vez pública y privada



Esta labor de promoción debe realizarse desde dos ámbitos: Por una parte, por los profesionales que directamente tienen acceso a las personas que podrían beneficiarse de ella, como abogados o Notarios. La Ley de Mediación se basa fundamentalmente en la figura del mediador y en las instituciones de mediación, que define como las entidades y las corporaciones de derecho público que tengan entre sus fines el impulso de la mediación, facilitando el acceso y administración de la misma, incluida la designación de mediadores, debiendo garantizar la transparencia en la referida designación. Es de destacar que las instituciones de mediación darán a conocer la identidad de los mediadores que actúen dentro de su ámbito, pero no podrá prestar directamente el servicio de mediación extrajudicial ni judicial, y además desempeñan una tarea fundamental a la hora de ordenar y fomentar los procedimientos de mediación, como dice la Exposición de Motivos de la Ley.


Por otra parte, desde la propia Administración, como se extrae de la Exposición de Motivos de la Ley de Mediación, también se debe promover la mediación. Además, la disposición adicional segunda de la Ley apuesta por esta promoción al decir se proveerá la puesta a disposición de los órganos jurisdiccionales y del público de información sobre la mediación, procurando incluir la mediación dentro del asesoramiento y orientación gratuitos previos al proceso.



La concienciación de los jueces es fundamental para su implantación



No obstante, también los órganos judiciales deben confiar en la mediación y entender que es un método complementario para lograr la tutela judicial efectiva. Para ello deben ser conocedores de sus ventajas, como por ejemplo que, mientras que en el proceso judicial, los jueces y los actores están constreñidos por las peticiones plasmadas en la demanda, en la mediación las partes, aún habiendo comenzado un procedimiento, pueden tomar en consideración otras cuestiones para la resolución de su conflicto. Otra ventaja es que la derivación a mediación judicial disminuirá el número de procesos judiciales.


Es por esas ventajas por las que la Ley de Mediación intenta compatibilizar la regulación de la mediación con la de los procedimientos judiciales. Para ello la Ley modifica, entre otras, la Ley de Enjuiciamiento Civil, con el objeto de intentar favorecer que los jueces deriven a mediación, sin perjudicar el desarrollo del proceso: Cuando de manera voluntaria se inicie una mediación judicial estando en curso un proceso judicial, las partes de común acuerdo podrán solicitar su suspensión de conformidad con lo dispuesto en la legislación procesal. Además, la mediación judicial no queda circunscrita al ámbito civil y mercantil, ya que incluso los órdenes penal, social o contencioso administrativo pueden aprovecharse de sus ventajas, si bien adaptando la mediación judicial a las singularidades de cada uno de ellos.



El papel del Consejo General del Poder Judicial y del GEMME



El Consejo General del Poder Judicial en su “Guía práctica de la mediación intrajudicial”, así lo ha entendido, dando a protocolos de actuación a los Jueces en todos los ámbitos para que conozcan y se acerquen a la mediación, asumiendo que se trata de un método alternativo a la Administración de Justicia para resolver conflictos, una muestra de la denominada Justicia reparadora. De hecho, esa misma guía la caracteriza como “un método complementario para lograr otorgar la mejor tutela judicial posible en cada caso, ya que en ocasiones la sentencia, basada exclusivamente en la ley, será sólo decisión impuesta por autoridad, en una relación de ganar-perder, pero no logrará constituirse en la solución al problema concreto”.


La mediación se promueve también desde el GEMME (Grupo Europeo de Magistrados para la Mediación), tiene por finalidad promover, desde el ámbito de los tribunales de Justicia, los sistemas alternativos de resolución de conflictos y especialmente, la mediación, sin distinguir entre mediación extrajudicial o judicial. Entre sus objetivos estatutarios además está fomentar la cultura del diálogo y los mecanismos de autocomoposición, al objeto de preservar al proceso contencioso aquellos litigios en los que resulte necesaria una decisión de autoridad, por lo que también la mediación extrajudicial estaría indirectamente incluida entre sus finalidades.



Los Notarios también se posicionan a favor de la mediación



Desde el Colegio Notarial de Valencia se quiere fomentar la mediación, y para ello se ha constituido la “Fundación Notarial para la Mediación y el Arbitraje Solutio Litis – Fundación de la Comunitat Valenciana”, que tiene como uno de sus fines fundacionales la promoción y el fomento de la mediación y arbitraje institucionales y de cualesquiera otras vías alternativas que faciliten la solución convencional de las controversias. En cumplimiento de estos fines se han creado sendas Cortes de Mediación y Arbitraje. La mediación que se promueve es tanto la mediación extrajudicial como la judicial, lo cual queda plasmado en un convenio de colaboración de la Fundación Solutio Litis con el Consejo General del Poder Judicial, para impulsar la mediación intrajudicial civil y mercantil en la Comunitat Valenciana, ámbito de actuación de la Fundación.


También, en el Colegio Notarial de Madrid se constituyó la “Fundación Notarial Signum para la Resolución alternativa de conflictos” con la misma finalidad: prestar un servicio que permita el acceso a nuevas formas dinámicas de resolución de conflictos, especialmente la mediación. Esta Fundación también es especialmente activa: por ejemplo, ha sido designada por el Ayuntamiento de Madrid para la llevanza de la Oficina de Intermediación Hipotecaria.