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Contenido y constitución de las Cooperativas valencianas

21 mar. 2017
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Visto en el un post anterior las bases legislativas y los principios que informan el régimen cooperativo valenciano, en el segundo las implicaciones tecnológicas de las cooperativas y en el tercero la sede electrónica de la cooperativa, vamos a tratar en el presente sus características esenciales en cuanto a constitución, capital o socios.


Constitución de la cooperativa valenciana

 

 

Los artículos 9 a 12 del Decreto Legislativo 2/2015 de 15 de mayo, del Consell, por el que aprueba el texto refundido de la Ley de Cooperativas de la Comunitat Valenciana regulan la constitución de la cooperativa siguiendo el ya tradicional esquema de la normativa valenciana desde su primera Ley: escritura pública de constitución que, debidamente liquidada en el plazo de 30 días hábiles, se debe inscribir en el Registro de Cooperativas de la Comunitat Valenciana. 

 

La constitución de la cooperativa parte de obtener las certificaciones negativas de denominación social de los registros autonómico y estatal (que tiene una validez de seis meses). Es relevante que la denominación ha de hacerse constar en estatutos y en la misma escritura de constitución hay que hacer constar que no existe otra entidad con idéntica denominación, presentando las certificaciones vistas. Aprovechamos para comentar, que según el artículo 5, la denominación deberá incluir siempre «Cooperativa Valenciana» (o «Coop. V.») y en caso de establecer la responsabilidad ilimitada de los socios, deberá hacerlo constar en su denominación o, abreviadamente, «Coop. V. Iltda.».

 

Desde el punto de vista subjetivo, es preciso recordar que no se permiten las cooperativas unipersonales, ya que el número mínimo de socios para constituir una cooperativa valenciana es de cinco, excepto en las cooperativas de trabajo asociado, que será de dos, y en las cooperativas de segundo grado, en las que bastará con dos cooperativas fundadoras.

 

Pueden ser socios de una cooperativa de primer grado las personas físicas y jurídicas, cuando el fin y el objeto social de estas no sea contrario a los principios cooperativos, ni al objeto social de la cooperativa. En las cooperativas de segundo grado pueden ser socios: las cooperativas, los socios de trabajo y las demás personas jurídicas en los términos previstos en la ley. 

 

Una figura distinta e incompatible con la de socio es la del asociado, que regula el artículo 28, y que configura como las personas físicas o jurídicas que realizan aportaciones a capital social de carácter voluntario. Su estatuto tiene claras diferencias con el del socio, ya que por ejemplo no realizarán operaciones cooperativizadas y serán los estatutos los que deberán reconocer por ejemplo su derecho de voto. 


La escritura de constitución de la cooperativa valenciana

 

 

La norma valenciana centra el momento constitutivo de la Cooperativa, así como el resto de las modificaciones importantes de la misma, en el documento público notarial, de modoque el Notario ejerce el control de legalidad previo en presencia de todos los promotores de la misma, quienes consentirán en la constitución de la Cooperativa y aprobarán los estatutos que han de regir la vida social.

 

La escritura constitutiva tendrá el contenido del artículo 10.1, fundamentalmente: identificar a los fundadores, las aportaciones que realicen, y que podrán ser dinerarias o no dinerarias, la designación del primer órgano de administración (ya sea consejo rector o administrador), las personas encargadas de realizar las gestiones necesarias para la constitución de la cooperativa y la fecha prevista de comienzo de las operaciones, que podrá ser posterior pero lógicamente nunca anterior a la del otorgamiento de la escritura, salvo en los casos especiales de transformación de sociedades preexistentes en cooperativas o de fusión de éstas.

 

En la escritura de constitución se deben incluir los estatutos sociales, que tendrán como mínimo el contenido que marca el artículo 10.2, del que destacamos: la denominación, el domicilio, la duración y el ámbito territorial de la actividad cooperativizada, su objeto social, el capital social mínimo, las condiciones objetivas para ejercer el derecho a ingresar en la cooperativa y para la baja justificada, los derechos y deberes de los socios y las normas sobre composición, funcionamiento, procedimiento electoral y remoción de los órganos sociales.

 

Pero el contenido puede ser mucho más amplio, pues la propia norma a lo largo de su articulado en numerosas ocasiones se remite a la voluntad de los socios plasmada en ellos, como por ejemplo para fijar la aportación mínima obligatoria para ser socio.

 

De manera complementaria, y también debido a la autonomía en la gestión de la cooperativa, los estatutos podrán ser desarrollados mediante un reglamento de régimen interno aprobado por la asamblea, cuya inscripción en el Registro de Cooperativas no será obligatoria. 

 

 

La inscripción de la escritura en el Registro de Cooperativas

 

 

La escritura se presentará a inscribir en el Registro de Cooperativas de la Comunitat Valenciana, que es un registro público dependiente de la Generalitat y adscrito a la consellería competente en materia de cooperativas, en el plazo de dos meses a contar desde el otorgamiento de la escritura de constitución. Transcurrido un año sin que se haya hecho la presentación, todo socio fundador podrá resolver el contrato y exigir la restitución de las aportaciones realizadas.

 

La cooperativa tendrá personalidad jurídica desde el momento de la inscripción, ya que la inscripción de los actos de constitución, modificación de los estatutos, fusión, escisión, disolución,  trasnformación, reactivación y liquidación de las cooperativas es constitutiva, siendo el resto de inscripciones que recoge la Ley meramente declarativas.

 

Mientras no se produzca la inscripción, la cooperativa estará en constitución, por lo que en los documentos y contratos se añadirá a su denominación la expresión «...en constitución» y solamente serán exigibles si la cooperativa los acepta en el plazo de los tres meses siguientes a aquella.

 

 

Responsabilidad por deudas sociales

 

 

Se distingue entre la responsabilidad de la cooperativa y la de los socios. Para la cooperativa se aplica el principio de responsabilidad patrimonial universal por deudas sociales, pues conforme al artículo 4 responderá con todo su patrimonio presente y futuro, pero con una excepción que afecta al fondo de formación y promoción cooperativa, que solo responderá de las obligaciones estipuladas para el cumplimiento de sus fines.

 

La responsabilidad de los socios quedará limitada al importe nominal de las aportaciones, si bien los estatutos podrán establecer una responsabilidad adicional para el caso de insolvencia de la cooperativa e incluso una responsabilidad ilimitada por las deudas sociales (que deberá reflejarse en la denominación de la cooperativa), que será mancomunada simple, pero que los propios estatutos pueden declarar con carácter solidario. 

 

En caso de baja o expulsión, el socio responderá personalmente por las deudas contraídas por la cooperativa durante su permanencia en ella, previa excusión del haber social, por un período de cinco años a contar desde la fecha de la baja o expulsión y por el importe que le haya sido liquidado.

 

 

Los órganos de la Cooperativa

 

 

La Cooperativa necesita para la creación y ejecución de la voluntad cooperativa de órganos sociales que, en la ley valenciana se regulan en los artículos 29 a 54 distinguiendo entre los órganos necesarios (sin los cuales la cooperativa no puede existir ni funcionar y que son la asamblea general, el consejo rector y el órgano de liquidación, cuando proceda) y los órganos voluntarios, como comisiones o comités delegados de la asamblea general, como la comisión de recursos, el comité social, la comisión ejecutiva y la comisión de control de la gestión.

 

La asamblea general es la reunión de los socios, constituida para deliberar y adoptar acuerdos obligatorios para todos, podrá ser ordinaria (se reunirá necesariamente una vez al año, dentro de los seis meses siguientes al cierre del ejercicio anterior, para examinar la gestión social y aprobar, en su caso, las cuentas anuales y distribuir los excedentes de ejercicio o imputar las pérdidas, sin perjuicio de añadir otros asuntos a su orden del día) y extraordinaria. 

 

Al igual que ocurre con las sociedades de capital, es posible la intervención notarial en las asambleas a requerimiento de parte: los administradores podrán requerir la presencia de notario para que levante acta de la asamblea y estarán obligados a hacerlo siempre que, con cinco días de antelación al previsto para la celebración, lo soliciten quienes representen al menos el cinco por ciento de los socios. El acta notarial tendrá la consideración de acta de la asamblea. 

 

El consejo rector es el órgano colegiado de gobierno, representación y gestión de la cooperativa. Los estatutos han de fijar el número de consejeros, que no será inferior a tres, y que serán elegidos entre los socios por un período de entre dos y seis años, sin perjuicio de su reelección. 

 

Existe la posibilidad de delegar sus facultades en uno de sus miembros a título de consejero delegado, así como en varios de ellos formando una comisión ejecutiva, o varias comisiones con competencias específicas. También podrá designarse un director, cuyo nombramiento deberá realizarse en escritura de poder, y en las cooperativas con un número de socios no superior a diez, en vez de consejo rector podrá confiarse la representación, gobierno y gestión de la cooperativa a un administrador único o dos administradores que actuarán solidaria o mancomunadamente.

 

 

El capital social y las aportaciones sociales

 

 

La idea básica es la existencia de un capital social mínimo de tres mil euros, integrado por las aportaciones obligatorias de los socios que deberán estar totalmente suscritas y desembolsadas. Pero el capital social puede ser mayor, y puede además estar integrado por aportaciones no obligatorias sino voluntarias. En ese caso, el capital social de la cooperativa deberá estar desembolsado como mínimo en un veinticinco por ciento en el momento constitutivo.

 

Existen además aportaciones denominadas voluntarias, acordadas por la asamblea general o por el consejo rector cuya suscripción y desembolso es voluntario para los socios. La de los asociados será siempre voluntaria. 

 

Las aportaciones no podrán denominarse acciones o participaciones ni, bajo cualquier otra forma o calificación, indicar una división del patrimonio cooperativo o atribuir cuotas o partes de derechos políticos, y se acreditarán por títulos nominativos no negociables, o por anotaciones en cuenta o libretas, que reflejarán las aportaciones suscritas, las cantidades desembolsadas, y las sucesivas variaciones de unas u otras.