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Jurisprudencia sobre la abusividad de la hipoteca multidivisa

20 mar. 2018
Hipoteca Multidivisa

Una de las cuestiones que más pronunciamientos jurisdiccionales está generando en la actualidad es el de la abusividad de las hipotecas multidivisas, si bien todavía lejos de la cantidad que ha generado la cláusula suelo, debido a que la comercialización de las primeras fue afortunadamente menor que las que incluían cláusulas de limitación a la variación de tipo de interés.

 

Vamos a ocuparnos hoy de la Sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid 14283/2017 de 30 de octubre, en la que ha sido ponente Doña Carmen Mérida Abril, que tiene como objeto el pronunciamiento sobre la abusividad o no de un préstamo hipotecario de los denominados multidivisas.

 

 

La hipoteca multidivisa no es un instrumento financiero

 

 

No considera la Sentencia que dichos préstamos, como concepto, sean instrumentos financieros a los que resulte de aplicación los deberes de la Ley del Mercado de Valores por trasposición de la directiva MiFID, pese a que cita la la STS de 30 de junio de 2015.

 

Esta Sentencia sostuvo que es “un instrumento financiero derivado por cuanto que la cuantificación de la obligación de una de las partes del contrato (el pago de las cuotas de amortización del préstamo y el cálculo del capital pendiente de amortizar) depende de la cuantía que alcance otro valor distinto, denominado activo subyacente, que en este caso es una divisa extranjera. En tanto que instrumento financiero derivado relacionado con divisas, está incluido en el ámbito de la Ley del Mercado de Valores (…) La consecuencia de lo expresado es que la entidad prestamista está obligada a cumplir los deberes de información que le impone la citada Ley”.

 

se posiciona con la STJUE de 3 de diciembre de 2015 en asunto C312/14, que resolvió que los préstamos multidivisa no son un contrato de futuros ni un instrumento financiero en tanto que las operaciones de cambio efectuadas por una entidad de crédito no constituyen una actividad de inversión, sino operaciones accesorias a la concesión y reembolso de un préstamo al consumo. 

 

Aclara que eso no significa que no se exija por parte de la entidad de crédito el cumplimiento de la obligación de información, que por supuesto serán exigibles en los mismos términos que lo son al resto de contratos hipotecarios cuando intervienen o están interesados consumidores y usuarios. Además, esto supone que serán de aplicación las mismas obligaciones de transparencia.

 

 

Control de transparencia en las hipotecas multidivisa

 

 

Como consecuencia, aplica entonces la doctrina ya conocida sobre el control de trasparencia y, concretamente, para un préstamo en divisa extranjera cita la Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 30 de abril de 2014, asunto C26/13, que impone una interpretación expansiva del requisito de transparencia. 

 

Concretamente, en hipotecas multidivisa, implica la necesidad de que el consumidor conociera el motivo y las particularidades del mecanismo de conversión de la divisa extranjera, así como la relación entre ese mecanismo y el prescrito por otras cláusulas relativas a la entrega del préstamo, de forma que pudiera prever, sobre la base de criterios precisos y comprensibles, las consecuencias económicas derivadas a su cargo. En caso de que no tuviera dicho conocimiento, será considerada claramente abusiva.

 

El propio Tribunal de Justicia de la Unión Europea en Sentencia de 20 de septiembre de 2017, asunto C-186/2016, establece las circunstancias que debe reunir una cláusula multidivisa para ser considerada abusiva. Tiene por objeto una petición de decisión prejudicial planteada por el Tribunal Superior de Oradea (Rumanía) el 3 de marzo de 2016, siendo la ponente Alexandra Prechal.


Entiende el Tribunal en esta última Sentencia comentada que la cláusula sobre la que versa el procedimiento se refiere al objeto principal del contrato, el cual, según el artículo 4.2 de la Directiva 93/13/CEE debe interpretarse en el sentido de regular una prestación esencial que lo caracteriza, por lo que no puede considerarse abusiva si está redactada de forma clara y comprensible y la entidad de crédito ha facilitado a los prestatarios información suficiente para que éstos puedan tomar decisiones fundadas y prudentes.


Añade el fallo que esta cláusula debe ser entendida en el plano formal y gramatical, así como en cuanto a su alcance concreto, de manera que un consumidor medio, normalmente informado y razonablemente atento y perspicaz, pueda no sólo conocer la posibilidad de apreciación o de depreciación de la divisa extranjera en que el préstamo se contrató, sino también valorar las consecuencias económicas, potencialmente significativas, de dicha cláusula sobre sus obligaciones financieras, correspondiendo al órgano jurisdiccional nacional llevar a cabo las comprobaciones necesarias. Finalmente reconoce que la apreciación de su carácter abusivo debe realizarse en relación con el momento de la celebración del contrato.

 

Control de transparencia en el caso concreto enjuiciado

 

Pese a que en otros pronunciamientos jurisprudenciales se ha constatado la falta de información suministrada al contratante, en este supuesto concreto la Audiencia Provincial llega a una conclusión diferente, que le obliga a  estimar el recurso de la entidad acreedora. Efectivamente, en el caso juzgado, la prueba practicada ha acreditado que la información suministrada permitió al prestatario alcanzar un conocimiento real de cómo jugaba la cláusula multidivisa contenida en la escritura de préstamo hipotecario porque:

 

La hipoteca multidivisa no fue recomendada al demandante por la entidad acreedora, sino por un tercero ajeno a la entidad y a la actividad financiera, y que, tras informarse, el demandante, que tenía un préstamo en euros en otra entidad solicitó de la entidad acreedora el cambio a hipoteca multidivisa.

 

El demandante tenía la formación suficiente para entender el mecanismo de la hipoteca multidivisa pues es ingeniero industrial y analista de precios para una gran empresa, y por tanto, debió estar familiarizado con los riesgos de cambio derivados de la eventual fluctuaciones del valor de las divisas en el mercado

 

En el intercambio de correos electrónicos previo a la firma del préstamo hipotecario había información adecuada de las simulaciones y evolución de las monedas, incluso de informes extensos acerca de las monedas concretas en que se podía convertir el préstamo, incluso solicitudes expresas de información concretas, atendidas por la entidad de crédito, con el objeto concreto de elegir moneda inicial.

 

Se ha acreditado que se le expusieron posibles escenarios y simulaciones de evolución desfavorable del tipo de cambio y que manejaba las previsiones del Banco sobre la evolución del cambio de divisas que se colgaba en página web.

 

En la solicitud de préstamo por él firmado asumió explícitamente los riesgos de cambio que pudieran originarse durante la vida del contrato, exonerando a la entidad acreedora de responsabilidad.

 

En la escritura pública de préstamo, el Notario autorizante hizo la advertencia de que "dado que el préstamo es en divisa corre a cargo de la parte prestataria el riesgo del mayor o menor coste que puede significar la variación del tipo de cambio entre el euro y la moneda en que se ha estipulado el préstamo", y porque se constató que el prestatario renunció a su derecho de examen de la escritura en los tres días anteriores a los del otorgamiento.

 

Eligió expresamente como moneda inicial una moneda extranjera que había quedado acreditado que conocía en cuanto a su valor y fluctuación.

 

Hizo uso de la opción de cambio de moneda durante la vida del préstamo a otra moneda extranjera, y durante ésta podría haber realizado el cambio a euros, neutralizando los efectos negativos de la elección de moneda extranjera.