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Las actas notariales de declaración de herederos ab intestato y sus preguntas más frecuentes

19 nov. 2014
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(ACTUALIZADO: Con la entrada en vigor de la Ley 15/2015 de 3 de julio de la Jurisdicción Voluntaria, las actas de declaración de herederos tienen una nueva regulación, que se puede consultar siguiendo este enlace)

 

¿Por qué me entrega el notario dos documentos, si yo sólo he hecho una declaración de herederos? ¿Tienen que venir dos personas conmigo a la notaría? ¿Y dentro de veinte días tengo que volver?

 

Las anteriores son las típicas preguntas que todo el mundo que ha pasado por la notaría para tramitar actas notariales de declaración de herederos ab intestato se hace. Por eso, he creído conveniente resumir los puntos que son esenciales para entender las actas de declaración de herederos notariales, y que son los siguientes:

 

1. Son subsidiarias del testamento.

2. Es notarial si los herederos son descendientes, ascendientes o cónyuge.

3. La competencia notarial se fija en función del último domicilio del fallecido.

4. Quien formule el requerimiento debe tener interés legítimo.

5. Se deben aportar ciertos documentos y hacer ciertas manifestaciones.

6. Es  necesaria la comparecencia de dos testigos. 

7. Hay que esperar veinte días hábiles para su cierre.

8. Se compone de dos documentos.

 

Vamos a ver algo más de cada una de estas notas:

 

1. Son subsidiarias del testamento.

 

Las actas de declaración de herederos ab intestato son el documento que permite, aplicando la normativa civil correspondiente, determinar quienes son herederos de una persona y en qué proporción, cuando no existe testamento.

 

Realmente, hacer testamento es un acto tan rápido, fácil, barato y conveniente (para el testador, para el notario puede ser muy complicado) que la existencia de declaraciones de herederos deberían ser menor de la que es. Sobre la conveniencia de hacer testamento escribí este post, que podría resumirse en lo siguiente: 

 

-Es más rápido y fácil hacer testamento porque basta con comparecer con el documento de identidad en la notaría, sin necesidad de presentar otra documentación, ni molestar a testigos que se desplacen al despacho.

-Es más barato pues el coste de un testamento rara vez supera los cincuenta o sesenta euros, mientras que la declaración de herederos puede ser el doble o el triple. 

-Es conveniente porque el testador puede moralizar las porciones de los herederos y además atribuir una mayor porción al cónyuge sobreviviente, otorgándole una mayor protección.

 

2. Es notarial si los herederos son descendientes, ascendientes o cónyuge.

 

La base legal para la tramitación notarial de las actas de declaración de herederos ab intestato es, de momento, el artículo 979 de la Ley de Enjuiciamiento Civil de 1881: La declaración de que determinadas personas, que sean descendientes, ascendientes o cónyuge del finado, son los únicos herederos abintestato se obtendrá mediante acta de notoriedad tramitada conforme a la legislación notarial por Notario hábil para actuar en el lugar en que hubiere tenido el causante su último domicilio en España y ante el cual se practicará la prueba testifical y documental precisa.

 

Dicho artículo está afectado por la derogación del Proyecto de Jurisdición Voluntaria, que con mayor amplitud, recogerá las declaraciones de herederos notariales en el artículo 792 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, al permitir promover al cónyuge o cualquiera de los parientes que se crea con derecho a la sucesión legítima la declaración de herederos abintestato ante Notario. 

 

El Proyecto, si no hay modificación, entrará en vigor el 15 de julio de 2015, y añade la competencia notarial para tramitar las que afecten a colaterales, que ahora se tramitan necesariamente por vía judicial. Sobre cómo quedará la declaración de herederos tras la entrada en vigor de la norma escribí este post.

 

Entre tanto el Proyecto no entre en vigor, la normativa a aplicar el es artículo 209 bis del Reglamento Notarial.

 

3. La competencia notarial se fija en función del último domicilio del fallecido.

 

Por tanto, será notario hábil para autorizar actas de declaración de herederos ab intestato cualquiera que sea competente para actuar en la población donde el causante hubiera tenido su último domicilio en España. A tal efecto, dicho domicilio se acreditará preferentemente, y sin perjuicio de otros medios de prueba, mediante el Documento Nacional de Identidad del causante. La Resolución de la Dirección General de los Registros y del Notariado de 28 de octubre de 2006 declaró la incompetencia de un notario al que sólo se le aportó un certificado de empadronamiento (no el Documento Nacional de Identidad).

 

El Notario requerido habrá de poner en conocimiento del Decanato del Colegio Notarial, en el mismo día que hubiese admitido el requerimiento, la iniciación de la tramitación del acta, para, entre otras cuestiones, evitar duplicidades.

 

El requirente podrá comparecer en la notaría competente, lo cual es lo más común cuando su residencia no dista mucho del último domicilio del fallecido, de modo que el desplazamiento no suponga un trastorno para el mismo.

 

No obstante, si reside en una población lejana, puede plantearse acudir a la notaría de su domicilio y requerir al notario para que, a su vez, requiera al notario competente por razón de territorio. El problema de esta segunda opción es económico, pues los costes son mayores, al intervenir dos notarios en el procedimiento: El primero, que recibe y acepta el requerimiento, y ante el que se practican normalmente las pruebas, y el segundo, que comunica y declara, en su caso, la notoriedad. Además, el segundo notario puede solicitar pruebas complementarias si entiende no suficientemente acreditada la notoriedad, ya que la responsabilidad en definitiva va a ser suya.

 

4. Quien formule el requerimiento debe tener interés legítimo. 

 

No es necesario que el requirente sea heredero del fallecido, basta el interés legítimo, que deberá apreciar en cada caso el notario. Por ejemplo, hay interés en el hijo que quiere ser declarado heredero de su padre, pero también en el nieto que necesita declarar heredero a su difunto padre para poder hacer la herencia del abuelo.

 

La actuación del requirente podrá realizarse personalmente o por medio de apoderado. Hay que matizar que la existencia de un poder es suficiente para el requerimiento de la instrucción del acta, pero como se exige una declaración de certeza que no puede ser efectuada por el apoderado, salvo que el poderdante las haya hecho en el propio poder, en cuyo caso deberán ser objeto de ratificación por éste, según la Resolución de la Dirección General de los Registros y del Notariado de 19 de diciembre de 1995.

 

5. El interesado habrá de aseverar la certeza de los hechos en que se funda el acta y acreditar documentalmente

 

-El fallecimiento, presentado certificado de defunción.

-La inexistencia de testamento, mediante la obtención, que puede realizarse directamente desde la notaría, del certificado del Registro General de Actos de Última Voluntad

-La relación de parentesco de las personas que el requirente designe como herederos del causante. Habrá que presentar el libro de familia del causante o las certificaciones correspondientes del Registro Civil acreditativas del matrimonio y filiaciones.

 

6. Es  necesaria la comparecencia de dos testigos. 

 

La declaración de los dos testigos no es un capricho del notario, ni significa que no se fíe del requirente. Es un requisito legal que tiene por objeto corroborar que todos los hechos, positivos y negativos que se han manifestado y probado en el acta son correctos. 

 

Dichos testigos podrán ser, en su caso, parientes del fallecido, sea por consanguinidad  o afinidad, cuando no tengan interés directo en la declaración. 

 

7. Hay que esperar veinte días hábiles.

 

Hasta que hayan transcurrido veinte días hábiles desde la comunicación al Decanato, el Notario no podrá expedir ningún tipo de copias del acta.

 

Este plazo se reconoce en la normativa para que se pueda comprobar si los hechos de la declaración son correctos, si no hay ningún otro interesado en la declaración cuya existencia se haya omitido o si ya hay una declaración previa tramitada.

 

A pesar de esa loable finalidad, lo cierto es que parece que hoy en día, con las facilidades de intercambio de información telemáticamente, el plazo podría reducirse considerablemente, si no suprimirse, para no bloquear durante casi un mes la posible partición hereditaria. 

 

8. La declaración notarial de herederos ab intestato se compone de dos documentos.

 

El notario, sin necesidad de nueva comparecencia de los requirentes o testigos, hará constar en documento separado su juicio de conjunto sobre si quedan acreditados por notoriedad los hechos en que se funda la declaración de herederos.  

 

Por eso son dos documentos: El requerimiento inicial debe hacerse en un acta, que generalmente incluye la práctica de todas las pruebas y presentación de documentos, y en acta separada la notoriedad declarada

 

No supone, por tanto, una artimaña notarial para facturar más y, de hecho, antes de entrar en vigor la redacción vigente, era un único documento en el que la notoriedad declarada se recogía en una diligencia que quedaba incorporada al documento principal.