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Competencias notariales en sucesiones en el Proyecto de Jurisdicción Voluntaria

14 ene. 2015
Sucesiones Jurisdicción Voluntaria

 

En agosto de 2014 se aprobó el Proyecto de Ley de Jurisdicción Voluntaria, que previsiblemente entrará en vigor el 15 de julio de este año. Sobre ella ya he tratado en algún post, como el relativo a los principios generales del Proyecto, la posible admisión de los testamentos audiovisuales, las bodas y los divorcios ante notario o las actas de herederosnotariales. 

Obviamente, esos posts no tratan todas las cuestiones relativas a la actuación notarial en el Proyecto, por lo que me gustaría tratar, aunque fuera brevemente, otras materias que pueden afectar a la actuación notarial si el Proyecto finalmente ve la luz del modo en que está redactado y sin cambios, pero centrándome en el aspecto hereditario de la actuación notarial.


Requerimiento notarial al heredero para aceptar la herencia.

 

Actualmente, si en una comunidad hereditaria hay un heredero que se niega a manifestar si acepta o repudia la herencia, y por consiguiente a proceder a la partición hereditaria de la misma, poco pueden hacer el resto de los herederos que sí están dispuesto. 

 

Y digo poco porque la única solución posible es acudir al Juez a interpelar a los herederos silentes para que estos se manifiesten en uno u otro sentido.El Juez, recibido el requerimiento, señalará un plazo que no debe pasar de treinta días, para que el requerido haga su declaración y, si en dicho plazo no lo hace, se tendrá la herencia por aceptada. En ese momento empezará la segunda parte: iniciar un procedimiento de división judicial de herencia.

 

El coste y el tiempo que eso conlleva hace que no se utilice esa vía todo lo que debiera y, como explica muy bien mi compañero Francisco Rosales en su post sobre el tema, con la nueva regulación, y aunque en esencial el procedimiento es el mismo, al menos el primer paso será más rápido, cómodo y económico.

 

Para ello, se modifica el artículo 1005 del Código Civil, cuya redacción se deja como sigue: “Cualquier interesado que acredite su interés en que el heredero acepte o repudie la herencia podrá acudir al Notario para que éste comunique al llamado que tiene un plazo de treinta días naturales para aceptar pura o simplemente, o a beneficio de inventario, o repudiar la herencia. El Notario le indicará, además, que si no manifestare su voluntad en dicho plazo se entenderá aceptada la herencia pura y simplemente.”

 

Se echa a faltar una solución integrada que permita incluir en el requerimiento algún paso que acelere un posible juicio de división hereditaria. Entiendo que es complicado arbitrarlo, pero por ejemplo se hubiera podido establecer alguna previsión en casos en que el testador ya hubiera realizado la partición en el propio testamento.

 

La renuncia hereditaria deberá hacerse ante notario.

 

Otra de las novedades es que el artículo 1008 del Código Civil inadmite la renuncia judicial. De hecho, ese artículo establecía que “La repudiación de la herencia deberá hacerse en instrumento público o auténtico, o por escrito presentado ante el Juez competente para conocer de la testamentaría o del abintestato”.

 

La nueva regulación del artículo 1008 únicamente admite la notarial, con la escueta redacción siguiente: “La repudiación de la herencia deberá hacerse ante Notario en instrumento público.”

 

La aceptación a beneficio de inventario.

 

La aceptación de la herencia puede ser pura y simple, que es la más general, o a beneficio de inventario, que es la menos común, pero a la vez la que menos riesgos implica para el patrimonio de los herederos, sobretodo cuando hay deudas del causante cuya cuantía y alcance se desconoce exactamente.

 

El beneficio de inventario se entendía que podía ser notarialmente realizado, pero no sin dudas, pues la normativa del Código Civil no era clara al respecto: El artículo 1011 del Código Civil establece que “La aceptación de la herencia a beneficio de inventario podrá hacerse ante Notario, o por escrito ante cualquiera de los Jueces que sean competentes para prevenir el juicio de testamentaría o abintestato”, pero luego en los artículos siguientes únicamente se refería a la actuación judicial.

 

Ahora, el Proyecto regula esta forma de una manera algo más clara, e impone que se realice exclusivamente ante notario en el artículo 1011 del Código Civil, quedando el resto de regulación  del Código Civil también ceñida claramente y sin dudas al ámbito notarial. Sobre la regulación concreta del beneficio de inventario en el Proyecto, recomiendo este post de mi compañero Antonio Ripoll.

 

Finalmente, también se modifica la Ley Orgánica del Notariado para establecer la forma en que se documentará el inventario notarial, en los introducidos artículos 66 y 67. Podemos destacar de ellos lo siguiente:

 

-Se establece un nuevo supuesto de competencia territorial para la tramitación, pues será competente el notario con residencia en el lugar en que hubiera tenido el causante su último domicilio o residencia habitual o en el lugar en que hubiera fallecido. De no haber tenido nunca domicilio o residencia habitual en España y si hubiere fallecido fuera de España, el Notario del lugar donde estuviere la mayor parte de sus bienes. En defecto de todos ellos, el del lugar del domicilio del solicitante.

 

-Entiendo que el documento será un acta notarial de requerimiento para la formación de inventario, y que, una vez requerido el notario, el resto de actuaciones las podrá realizar en el mismo documento o prever que, por ejemplo, las citaciones a acreedores y legatario para que acudan a presenciar el inventario se realicen en acta separada, para mayor claridad documental.

 

-Si se ignorase identidad o domicilio de algún interesado, se prevé la publicidad mediante edictos  que deberán estar expuestos un mes en los tablones de anuncios de los Ayuntamientos correspondientes al último domicilio o residencia habitual del causante, al del lugar del fallecimiento si fuera distinto y donde radiquen la mayor parte de sus bienes.

 

-El inventario comenzará dentro de los treinta días de la citación de los acreedores y legatarios, y contendrá relación de los bienes y del pasivo del causante, incluyendo relación circunstanciada de las deudas y de los plazos para su cumplimiento, solicitándose de los acreedores indicación actualizada de la cuantía de las mismas, así como de la circunstancia de estar alguna vencida y no satisfecha.

 

-El inventario deberá concluir dentro de los sesenta días a contar desde su comienzo. Si por justa causa se considerase insuficiente el plazo de sesenta días, podrá el Notario prorrogar el mismo hasta el máximo de un año. Terminado el inventario, se cerrará y protocolizará el acta.

 

Designación notarial de contador partidor.

 

El artículo 1057 del Código Civil prevé la posibilidad de que el testador encomiende la simple facultad de hacer la partición a un contador partidor, que será cualquier persona excepto uno de los coherederos. Si no hay testamento, contador partidor designado o el cargo está vacante, se podrá solicitar su nombramiento por los herederos.

 

Dicho nombramiento era hasta ahora judicial, pero el artículo citado en el Proyecto lo sitúa ahora en el ámbito notarial al decir que “el Notario, a petición de herederos y legatarios que representen, al menos, el 50 por 100 del haber hereditario, y con citación de los demás interesados, si su domicilio fuere conocido, podrá nombrar un contador-partidor dativo, según las reglas que la Ley del Notariado establece para la designación de peritos. La partición así realizada requerirá aprobación del Secretario judicial, salvo confirmación expresa de todos los herederos y legatarios”.

 

Del mismo modo que para el beneficio de inventario, se añade un artículo 65 en la Ley Orgánica del Notariado que fija la competencia para el notario con residencia en el lugar en que hubiera tenido el causante su último domicilio o residencia habitual o en el lugar en que hubiera fallecido.

 

Además ese mismo artículo añade los casos de renuncia del contador-partidor nombrado o de prórroga o fijación del plazo para la realización de su encargo.